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Memorias del Futuro


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Los humanos están tan aferrados
a su Presente Puntual
que nada les importa lo que les suceda
ocho o diez años más tarde.

Esta mentalidad es puramente infantil,
-infantil y maternalista,
porque la madre les perdona siempre-.

En un lejano pasado fue famosa la anécdota
de unas burlas a un fundador de una religión,
en lo que podríamos llamar
el Periodo de Adolescencia de aquella religión
que aún sólo contaba a la sazón con menos de
catorce siglos de existencia.

Las burlas le llegaron de otra religión
algo más de seis siglos de vieja,
ridicudizable a su vez
mucho más gravemente
por tener un fundador afeminado
y ser una religión
típicamente feminista y afeminada.

La anécdota ocurrió
en aquel Periodo Intermedio
entre la invención y desarrollo
de las armas nucleares
y el momento
de su uso masivo e indiscriminado.

El Destino no pudo elegir un momento
más irónico y chocante
para iniciar una Guerra de Religiones
mortífera y veloz y definitiva.

Curiosamente el país ofensor
era el más famoso por su homosexualidad
y por su aberrante apostólica pornografía
de ese citado tipo.

El problema más chocante y peligroso
era la imposible falta de respuesta
de la religión ofendida,
pues el profeta fundador
de la religión ofensora
figuraba también como profeta
en la serie de profetas
de la religión ofendida.

Tildado de "_eunuco_"
-de hermafrodita-
en sus propios evangelios
el antiguo fundador
acepta la validez
de las tres formas de hermafroditismo,
la originada en el seno materno,
originada por los hombres,
y la originada por el reino de los cielos.

Pero este pasaje evangélico
no puede ser citado
por la religión ofendida,
pues constituiría una infamia para sí misma.

Las heridas cerradas en falso
son las más graves y peligrosas,
pues terminan reventando y echando su pus.

La burleta danesa
traerá a plazo próximo
tan horribles consecuencias
que hasta los tres enemigos más señalados
de la religión ofendida
se han apresurado a condenarla,
temiendo la inminente reacción
de casi un tercio de la humanidad creyente,
pues La Ofensa ya no es a éstos
sino a su Profeta y a su Dios,
-y eso es ya inolvidable e imperdonable,
tratándose de una religión
tan numerosa y relativamente joven-.

Aquí está siendo el Psiquismo
lo más mencionado,
en vez de serlo las armas nucleares
en manos de ese psiqismo adolescente
gravemente ofendido,
que es realmente lo más peligroso
en toda Guerra de Religión
cuando ya dispone de armas de destrucción masiva.

Lo que no consiguen los intereses econonómicos
lo consigue la fe,
pues en la escala de valores
la Fe es puesta mucho más arriba
que la Economía.

El racionalismo tiene sólo al respecto
vanas y burdas respuestas
y más burletas,
ciego y sordo ante el huracán
que se le viene encima;
porque lógicamente
lo que no es vivenciado
no puede ser comprendido por la mente binaria.

Pero la mente triádica
nos exige ponernos
"_EN EL LUGAR DE_"
para prever y comprendr sus reacciones.

El poderío oriental está en la sabiduría;
el poderío occidental ha estado
desde su origen en las armas de fuego.

La paradoja está en que la sabiduría
puede hacerse con todas las armas,
pero las armas no pueden hacerse
ni con una brizna de sabiduría.



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